«El futuro que queremos: lo que dicen las personas mayores» 1 de octubre 2013.

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Hace 23 años que Naciones Unidas, mediante la resolución 45/106 , declaro el 1 de octubre como Día internacional de las personas de edad.

Un día singular para concienciar a la sociedad de una realidad cambiante y palpable que nos afecta no solo en el plano individual sino también en el plano social o colectivo.

CIMG1342El lema de la conmemoración de este año 2013, «El futuro que queremos: lo que dicen las personas mayores», se eligió para llamar la atención sobre los esfuerzos de las personas mayores, las organizaciones de la sociedad civil, las organizaciones de las Naciones Unidas y los Estados miembros para incluir la cuestión del envejecimiento en la agenda de desarrollo internacional.

Es decir transcurridos 31 años desde la I Asamblea Mundial sobre este asunto sigue haciéndose necesario recordar la necesidad de incorporar el envejecimiento activo a la agenda política y social.

La Asamblea General de las Naciones Unidas elige una serie de “Días Internacionales” para marcar aspectos importantes de la vida humana y de la historia.

Una primera pregunta que nos hacemos es qué diferencia hay entre un día mundial, un día internacional. La respuesta ya les adelanto que no les puedo redireccionar, al menos yo, a una página oficial que lo aclare, pero creo que en algún momento he podido leer que la diferencia radica en quién promueve la iniciativa. Si la promueve un organismo de las Naciones Unidas se considera “día mundial”, mientras que si las promueve otras entidades que no son organismos propios de Naciones Unidas entonces son “días internacionales”. En cualquier caso es Naciones Unidas quien aprueba o no la oficialidad y celebración de dicho día.

Aclarado esta anécdota, volvemos al asunto que nos ocupa, el envejecimiento activo y en concreto la celebración el 1 de octubre como día internacional de las personas de edad.

Con motivo de la celebración de dicho día, algunos años, el Secretario General de Naciones Unidas ha realizado declaraciones para dicha celebración. Así, podemos encontrar tanto declaraciones de la época de Kofi Annan como de Ban Ki-moon.

En cualquier caso esta práctica se inicia en 2001, víspera de la celebración de la II Asamblea Mundial sobre envejecimiento Madrid en 2002.

OLYMPUS DIGITAL CAMERATenemos declaraciones de los años: 2001,  2002, 2006, 2007, 2008, 2009, 20102011, 2012 y 2013.

Como no puede ser de otra manera, aun teniendo una misma temática, el enfoque o foco sobre el que hacen hincapié los diferentes mensajes son cada vez diferentes.

Vamos a hacer un pequeño repasa de lo más llamativo de cada uno de ellos.

  • 2001: “Los temas relacionados con el envejecimiento necesitan ser mejor integrados en el más amplio contexto del desarrollo. Las personas de edad deben ser capaces de participar plenamente en las decisiones que afectan a sus vidas. (…) debemos reconocer de qué modo tendencias como la globalización, la urbanización y las migraciones, así como crisis de salud como la epidemia de VIH/SIDA, afectan al lugar en la sociedad de las personas de edad” (…) Insto a todas las partes a que apoyen este proceso, y más aún, a que hagan todo lo que esté en su mano para que todos los hombres y mujeres puedan envejecer segura y dignamente. Las semillas de una vejez saludable son plantadas al comienzo de la vida, este es un desafío que debemos aceptar sin demora”.
  • 2002: “… el envejecimiento no es un problema sino un logro; y que no es un mero asunto de seguridad social y bienestar, sino de desarrollo y política económica en conjunto. Y por primera vez, los Gobiernos acordaron sobre la necesidad de integrar al envejecimiento con otros marcos para el desarrollo social y económico y los derechos humanos”.
  • 2006: “…tengo personal interés por el destino de las personas de edad y el cumplimiento de sus aspiraciones. (…), conviene a la humanidad en su conjunto alentar y facilitar un proceso de envejecimiento productivo, activo y saludable. (…)Mejoramiento de la calidad de vida de las personas de edad: promoción de las estrategias mundiales de las Naciones Unidas». Se trata de un llamamiento a todas las comunidades para que trabajen en pro de políticas y programas que permitan a las personas de edad vivir en un entorno que mejore su capacidad, fomente su independencia y les proporcione un apoyo y una atención adecuados a medida que van envejeciendo. Ello entraña asegurar viviendas, medios de transporte y otras condiciones de vida que permitan a las personas mantener su independencia el máximo tiempo posible y «envejecer en la comunidad», pero manteniendo una vida activa. (…) reconocer y respetar la dignidad, autoridad, sabiduría y productividad de las personas de edad de todas las sociedades, especialmente en sus funciones de voluntarias y de encargadas del cuidado de múltiples generaciones. Todo lo cual, a su vez, entraña promover una imagen más positiva del envejecimiento. (…) insto a los gobiernos, el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y las personas de todo el mundo a que presten especial atención a la creación de una sociedad para todas las edades…”
  • 2007: “… pone de relieve los problemas y oportunidades que representa el envejecimiento. (…) importantes problemas económicos y sociales (…) alrededor de 80% de la población mundial no disfruta de protección social en la vejez. (…) nos hallamos ante uno de los mayores logros de nuestro tiempo (…) Las personas de edad tienen hoy más oportunidades de seguir aportando su contribución a la sociedad más allá de cualquier edad establecida para la jubilación. Ahí donde a veces se veía a las personas de edad como una carga para la sociedad, hoy se reconoce cada vez más que son un activo que puede y debe aprovecharse”.
  • 2009: “Décimo aniversario del Año Internacional de las Personas de Edad: hacia una sociedad para todas las edades. (…) la necesidad de construir una sociedad inclusiva que ponga el acento en la participación, la realización, la independencia, los cuidados y la dignidad para todos. (…) los Principios de las Naciones Unidas, cobran aun mayor importancia ahora que el mundo procura afrontar crisis mundial en las esferas alimentaria, energética, climática, financiera y económica”.
  • 2010: “Las personas de edad juegan un papel muy importante en todas las sociedades, en su calidad de líderes, cuidadores y voluntarios, pero también son vulnerables a la discriminación, el abuso, el abandono y la violencia. (…) En el África subsahariana, el 20% de las mujeres rurales mayores de 60 años son el único sustento para sus nietos. Estas personas, que asumen nuevas y a menudo inesperadas responsabilidades, por lo general con pocos o ninguno de los recursos necesarios, necesitan desesperadamente los servicios sociales, especialmente las pensiones, para que tanto ellas como sus familias tengan la oportunidad de vivir más allá de la mera supervivencia. (…) hago un llamamiento a los gobiernos para que redoblen sus esfuerzos con el fin de atender las necesidades de las personas de edad. (…) ofrecer acceso universal a los servicios sociales; aumentar el número y el valor de los planes de pensiones; y formular leyes y políticas que impidan la discriminación por motivos de edad o de género en el lugar de trabajo”.
  • 2011: “Casi dos tercios de las personas de edad viven en países en desarrollo; no obstante, estas siguen quedando al margen de la mayoría de los programas generales de desarrollo mundiales, regionales y nacionales. (…) Las personas de edad realizan una contribución dinámica y esencial al desarrollo y la estabilidad de la sociedad; se puede y se debe hacer más para aprovechar su potencial. En el último decenio se han logrado avances en la formulación de planes de acción nacionales relativos al envejecimiento, incluida la institución del pago de pensiones no contributivas en algunos países en desarrollo. No obstante, la discriminación y la exclusión social persisten. (…) En el actual entorno fiscal debemos hacer lo posible por que las personas de edad gocen de un acceso sin trabas a los servicios de protección social, atención a largo plazo y salud pública”.
  • 2012: «La longevidad: forjando el futuro» “El rápido envejecimiento de la población y el constante aumento de la longevidad humana en todo el mundo representan una de las mayores transformaciones sociales, económicas y políticas de nuestra época” (UN 2012). Con estas palabras comenzaba el Secretario General de la ONU su mensaje del 1 de octubre de 2012 con motivo del día internacional de las personas de edad. En un momento en que nos embarcamos en la elaboración de la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo con posterioridad a 2015, debemos plantearnos un nuevo paradigma que armonice el envejecimiento de la población con el crecimiento económico y social y proteja los derechos humanos de las personas de edad. Todos somos, individual y colectivamente, responsables de la inclusión de las personas de edad en la sociedad, ya sea desarrollando medios de transporte y comunidades accesibles, garantizando la disponibilidad de una atención de la salud y unos servicios sociales que tengan en cuenta la edad, o proporcionando un nivel mínimo de protección social suficiente. (…) La longevidad es un logro de la salud pública, no una responsabilidad social o económica. En este Día Internacional de las Personas de Edad, prometamos asegurar el bienestar de las personas de edad y lograr su participación de manera significativa en la sociedad a fin de que todos podamos beneficiarnos de sus conocimientos y capacidad”.

A estas alturas ya sabrá que la OMS en 2001 definió el concepto envejecimiento activoescaleras del cual se venía hablando desde 1982 pero del que no se disponía una definición oficial. Así, el envejecimiento activo es “el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. Se aplica tanto a los individuos como a los grupos de población. Permite a las personas realizar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades, mientras que les proporciona protección, seguridad y cuidados adecuados cuando necesitan asistencia”.

En este 2013 y en materia de envejecimiento activo, ha habido otros dos días señalados. Por un lado, también de forma anual, el 29 de abril celebramos el día de la solidaridad intergeneracional que como bien sabemos guarda una muy estrecha relación con el propio envejecimiento activo. No solo como en este último año nos han pretendido mostrar con el argumentario utilizado por el gobierno español para proceder a recortar las pensiones de jubilación. Sin duda, también para muchas otras cuestiones en otras muchas materias. El otro día señalado del año es,  aunque parezca mentira que tengamos que seguir haciendo hincapié para que sensibilizar sobre el asunto, el 15 de junio, Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez.

Pero volvemos después de este nuevo pequeño inciso al asunto de hoy, el día internacional de las personas de edad.

Y analizando la realidad del fenómeno y los procesos de gobernanza del mismo hemos de decir que renqueando y por oportunismo más que por concienciación, el envejecimiento activo está entrando en la agenda política a todos los niveles.

Como decía aquel, “si no lo vas a hacer por lo civil, lo harás por lo judicial”. Y eso le está sucediendo a los gobernantes, que aunque cada vez con más conciencia, aunque todavía poca y muy sesgada, van teniendo que hacer y dar pasos en esta materia porque las propias circunstancias así les obliga. Pocas personas con responsabilidad política me he encontrado yo que sean verdaderas militantes del paradigma que representa el envejecimiento activo.

CIMG1055Lo que sí está claro es que el imaginario social de la vejez está experimentando un gran cambio en las últimas décadas. Es más, se podría afirmar que desde la aprobación del primer plan de envejecimiento de Viena de 1982 hasta hoy en día, la realidad que representa al imaginario social de la vejez es diferente. Es un imaginario donde la diferencia entre la Tercera Edad y la Cuarta Edad viene marcada ya no por una cuestión de edadismo sino también por la condición de autonomía o dependencia de la persona. En cualquiera de los casos insistimos que todas estas personas son también sujetos de implementación del paradigma del envejecimiento activo.

Y es por ello que las personas que ostentan cargos de responsabilidad en la política, a quienes deben de tomar y adoptar decisiones que afectan a los cuatro pilares del envejecimiento activo, para que comprendan la amplitud que el paradigma ofrece, habría que empaparles de dicho paradigma.

Ojala fuera tan fácil como inventar unas “aging glasses” que permitirán ver con claridad la amplitud del paradigma del envejecimiento activo más allá de la interpretación única de que afecta a las personas mayores, a la sanidad, las pensiones, los asuntos sociales. Unas “aging glasses” progresivas, polarizadas a ciertos efectos, cómodas y elegantes, de esas que uno no quiere quitarse porque está cómodo y a gusto con ellas y que le mejoran la visión ante efectos distorsionadores.

Un envejecimiento que se abre camino en la Unión Europea de la mano de la “Asociación Europea para la promoción del envejecimiento activo y saludable” pero que sin abandonar el centro, que es la persona, escora demasiado hacia los mercados emergentes que abre el envejecimiento de la población como una oportunidad más de generar consumos ante una situación de crisis y donde también se focaliza hacia un ahorro de coste o presupuesto público al que algunos se agarran no por la optimización, la eficiencia y la eficacia, sino por los recortes sociales en situaciones de crisis.

Un envejecimiento activo que se ha gestado en un modelo político que venía denominándose Estado de Bienestar –siempre en crisis desde su nacimiento- y que ahora, todavía sin demasiados ecos parece que se va a tener que trasladar a un eufemismo tal como “sociedad participativa” que decía el nuevo jefe del Estado Holandés.

ciudad amigableUn envejecimiento activo que tiene hermanos con los que jugar en el tablero político e institucional tanto a nivel internacional, como nacional, como regional, como local. Me refiero a los Objetivos del Milenio cuyo calendario finaliza en 2015 y que habrá que revisar; me refiero a la estrategia Europa 2020, el Horizon 2020 y a la EIP-AHA. Me refiero a conceptos o términos que se utilizan para otras cuestiones como es SmartCity’s. Y como no, a programas concretos del propio desarrollo del paradigma del envejecimiento activo como es “ciudades amigables con la edad” que transversalmente ayuda a analizar, enfocar y perfeccionar las políticas públicas desde el envejecimiento activo.

En cualquier caso, dos fenómenos poblacionales influirán poderosamente en todo ello: por un lado ya ha llamado a la puerta de la Unión Europea la generación del baby-boom que pasa de estar jugando en el jardín a querer sentarse en el sofá de los bien ganados derechos que el Estado de Bienestar les ha prometido en el pacto social que supuso. Por tanto, no vale ahora cambiar las reglas de juego a quienes fueron jugadores y ahora son exjugadores.

Y por otro lado la realidad demográfica que supone los países en vías de desarrollo. Porque también están experimentando un incremento de su población de personas mayores, pero lo que es más importante, están experimentando un incremento de su población en general lo que hará que –sacando de la ecuación el factor de las emigraciones- su población experimentará el fenómeno que hoy vivimos en los países europeos pero dentro de medio siglo.

Vamos a terminar reiterando la necesidad de celebrar un Día internacional de las personas de edad”. Pero reiterando que además de ser un día para reivindicar la figura, el papel y los derechos de las personas de edad, es un día para recordarnos que el envejecimiento es un fenómeno que afecta al conjunto de la sociedad en general, a cada uno de nosotros en particular y que por tanto el primer paso es concienciarse uno mismo, preguntarse qué y cómo va a actuar ante ello y finalmente exigiendo a otros estamentos la adopción de medidas que mejoren las condiciones de vida en que envejecemos todos y cada uno de los días de nuestra vida.

Feliz día a todas las personas mayores y a todos aquellos que quieren llegar a ello en unas buenas condiciones de salud, participación y seguridad siendo capaces de aprender a lo largo de la vida aquello que cada momento nos ofrece o nos requiere.

Gracias por llegar hasta aquí en la lectura. Si le ha gustado o aportado algo replíquelo en las redes sociales para contribuir con un granito de arena a seguir concienciando.

Acerca de Aitor Urrutia

Doctor en Ciencia Política y de la Administración por la EHU. Analista de políticas sociales.
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