15 de junio, Día mundial de toma de conciencia del abuso en la vejez.

mapa-webLa realidad de las personas mayores es cada vez más diversa y diferente. Si atendemos únicamente a los datos demográficos que nos ofrecen organismos como Naciones Unidas, a nivel mundial, el número de personas mayores crecerá a más del doble en las próximas décadas, pasando de 841 millones en 2013 a 2.000 millones en 2050.

El envejecimiento de la población es ya, en algunos países, y será en otros muchos a lo largo del siglo XXI un fenómeno imparable que nos obliga a afrontarlo con una perspectiva muy diferente a como se ha venido haciendo a lo largo de la historia, inclusive la más reciente.

Euskadi no es ajena a este fenómeno, al contrario, destaca en términos de envejecimiento ya que su población de personas de más de 65 años se en un 20,2% del total de su población y con estimaciones que la situarán en las próximas décadas entorno al 35% o 40%.

Otro dato significativo en relación a la vejez es que la esperanza de vida de la población vasca es de 78,9 años para los hombres y de 85,4 años para las mujeres. Por tanto además de ser más numéricamente lo son durante más tiempo.

Cada vez somos más conscientes socialmente del fenómeno del envejecimiento que venimos experimentando en nuestro entorno más cercano.

La vejez, puede que sea un estado, ese estado en el que la persona carece en gran medida de condiciones de buena salud. Pero el envejecimiento es un proceso, un fenómeno individual y colectivo que afecta a todo nuestro ciclo vital.

Es por ello que desde 1982, Naciones Unidas nos ofreció un nuevo paradigma para afrontar esta realidad. Este nuevo paradigma se denomina Envejecimiento Activo y se basa en cuatro pilares: salud, participación, seguridad y aprendizaje a lo largo de la vida.

Hoy, 15 de junio, Día mundial de toma de conciencia del abuso en la vejez, que englobamos en el pilar de la seguridad, queremos contribuir a la sensibilización ante este fenómeno. Un día que señalamos en el calendario desde que en 2011 Naciones Unidas así lo designara mediante resolución 66/127.

Un mal trato que ha dejado de ser una cuestión intrafamiliar o institucional para ser una responsabilidad colectiva, una responsabilidad social.

Pero ¿Qué es el maltrato  a las personas ancianas? La “Declaración de Toronto”  para la prevención global del maltrato a las personas mayores la define como “un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza. Puede adoptar diversas formas, como el maltrato físico, psíquico, emocional o sexual, y el abuso de confianza en cuestiones económicas. También puede ser el resultado de la negligencia, sea esta intencional o no”.

El maltrato de las personas mayores es una violación de los derechos humanos y una causa importante de lesiones, enfermedades, pérdida de productividad, aislamiento y desesperación. “Enfrentarse al maltrato de personas mayores y reducirlo requiere un enfoque multisectorial y multidisciplinario”, así lo indica la OMS en su documento <<Un marco político>> de 2002.

Esta Declaración de Toronto apunta una serie de factores claves a la hora de analizarlo, una perspectiva cultural, una perspectiva de género y la singularidad de  algunos grupos de la  población particularmente vulnerables al maltrato y abuso como son  los muy ancianos y las personas que sufren discapacidades funcionales, las mujeres y las personas pobres. El maltrato de las personas mayores sólo se podrá prevenir en forma eficaz  si se desarrolla una cultura que favorezca la solidaridad intergeneracional y que rechace la violencia. Cualquier tipo de violencia pero más si cabe la que se ejerce contra las personas más vulnerables.

Se pone el acento en una serie de puntos que deben ser considerados a la hora de abordar la lucha y erradicación del maltrato a las personas de edad: la falta de marcos legales cuando se identifican casos de maltrato de personas ancianas, con frecuencia no pueden abordarse por falta de instrumentos legales apropiados para responder a ellos; la prevención del maltrato de las personas mayores que requiere la participación de múltiples sectores de la sociedad; los trabajadores de la salud de atención primaria quienes tienen un papel particularmente importante, ya que se enfrentan con  casos de maltrato de ancianos en forma cotidiana; el papel vital de la educación y diseminación de la información, educación a profesionales, el papel de los medios de comunicación a la hora de combatir estigmas, abordar los tabúes y ayudar a eliminar los estereotipos negativos sobre la vejez.

En Euskadi, instituciones públicas y entidades privadas vienen trabajando conjuntamente en esta materia con el fin de sensibilizar, detectar, reducir y afrontar las situaciones de maltrato hacia las personas mayores.

El programa impulsado por el departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco conjuntamente con la Asociación Vasca de Geriatría y Gerontología, Zahartzaroa, y la Universidad de Deusto es una clara muestra de ello. Un programa en el que se ha diseñado una herramienta que ayuda a las personas profesionales de diversas áreas de la vida cotidiana en que se ve inmersa cualquier persona mayor, a detectar situaciones no solo de maltrato sino también de mal trato. Porque no es lo mismo maltrato que mal trato, pero ambos han de ser combatidos y erradicados con la misma firmeza. Una herramienta útil para profesionales sanitarios, profesionales sociales, profesionales de la banca, de los servicios de seguridad, etc…

También la iniciativa parlamentaria que en estos momentos se está debatiendo en el Parlamento Vasco sobre “muerte digna” forma parte de todo esto de lo que hoy hablamos. Porque genera derechos y evita situaciones indeseadas que pueden ser afrontadas previamente con un gesto tan simple como la elaboración por parte de cada uno de nosotros y nosotras de nuestro propio Testamento Vital.

Euskadi como sociedad, sus instituciones, su tejido social y las personas que aquí vivimos debemos seguir trabajando en pro de los derechos de las personas de edad y en la erradicación de las situaciones de maltrato y de mal trato a las personas mayores.

Sirvan estas líneas para concienciarnos un poco más.

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